Fundada por las doctoras Daniela Albanesi y Albertina Scatolini, junto a Juan Cassini, experto en negocios, la nueva empresa de base tecnológica utiliza vesículas extracelulares bacterianas para lograr lo que hasta ahora parecía imposible: la entrega intracelular precisa de bioactivos para la salud intestinal, estrechamente ligada a la longevidad y el bienestar.
El ecosistema científico del IBR consolida un nuevo caso de éxito en la economía del conocimiento con el lanzamiento de BioClé. Esta startup biotecnológica, surgida de años de investigación en ciencia básica, llega al mercado con una propuesta disruptiva: una plataforma de “delivery” inteligente capaz de transformar el paradigma de la salud intestinal.
Liderada por sus tres fundadores, BioClé aborda una problemática crítica en la medicina preventiva y la nutrición avanzada. “Identificamos que los bioactivos actuales son prometedores, pero a menudo resultan insuficientes porque no logran atravesar intactos las barreras biológicas para actuar donde realmente importa: el interior de las células”, explican desde la firma.
Innovación inspirada en la naturaleza
La respuesta de BioClé ante este desafío es una plataforma tecnológica basada en vesículas extracelulares bacterianas. A diferencia de los probióticos tradicionales o los vehículos sintéticos, esta tecnología aprovecha mecanismos biológicos naturales para transportar compuestos activos de manera segura y eficiente.
Esta “ingeniería de la naturaleza” permite intervenciones más potentes y escalables, apuntando directamente a la salud intestinal como eje central de la longevidad y la prevención de enfermedades crónicas.
Del laboratorio al mundo
El surgimiento de BioClé no es solo un avance científico, sino un hito institucional. Demuestra la capacidad del IBR para incubar proyectos que transicionan desde la mesada del laboratorio hasta convertirse en soluciones de mercado globales.
BioClé encarna una nueva generación de empresas biotecnológicas con base científica sólida y vocación global. Desde Rosario, el equipo fundador impulsa una plataforma con potencial para redefinir la salud intestinal mediante nanotecnología biológica escalable y segura. Este desarrollo confirma la capacidad del ecosistema del IBR (CONICET-UNR) para transformar investigación de frontera en soluciones innovadoras con impacto real sobre la calidad de vida y la economía del conocimiento.
Por Jimena Zoni






