Carla Delprato, estudiante de doctorado del IBR, participó de un curso intensivo de genética y genómica de C. elegans en Suzhou. La experiencia le permitió incorporar técnicas para su tesis, compartir resultados y establecer vínculos con investigadores de distintos países.
Un gusano de apenas un milímetro puede ayudar a responder preguntas sobre enfermedades humanas. Con ese modelo trabaja Carla Delprato, licenciada en Biotecnología por la Universidad Nacional de Rosario y doctoranda del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR, CONICET–UNR). Su investigación sobre la enfermedad de Parkinson la llevó hasta China, donde participó del curso Genética y Genómica Avanzadas de C. elegans, organizado por Cold Spring Harbor Asia.
Durante dos semanas en Suzhou, Carla compartió clases, seminarios y prácticas de laboratorio con participantes de alrededor de diez países. Fue la única representante de Sudamérica. Su participación fue posible gracias a una beca de matrícula de Cold Spring Harbor Asia y al apoyo del programa de formación en neurociencias de IBRO, que cubrió los gastos de viaje.
Herramientas para nuevas preguntas
Carla desarrolla su tesis bajo la dirección de Diego de Mendoza y Andrés Binolfi. Estudia cómo el metabolismo de los lípidos influye en el comportamiento de la α-sinucleína, una proteína cuya acumulación en determinadas neuronas está vinculada con la enfermedad de Parkinson.
Para hacerlo, utiliza ejemplares de Caenorhabditis elegans que producen α-sinucleína humana con una marca fluorescente. Esto permite seguir su comportamiento en organismos vivos y analizar cómo distintos lípidos intervienen en su agregación, propagación y toxicidad.
En la etapa final de su doctorado, necesitaba herramientas que le permitieran modificar el metabolismo de los lípidos en tejidos específicos o en momentos determinados. El curso abordaba precisamente esas posibilidades, con formación práctica en edición del genoma mediante CRISPR, transgénesis, imágenes de fluorescencia y bioinformática.
“La formación me llevó a repensar los próximos pasos de mi proyecto”, contó Carla en una entrevista publicada por IBRO. Los conocimientos adquiridos ya contribuyen a los experimentos de su tesis y a la planificación de nuevas estrategias para estudiar estos procesos en distintos contextos celulares.




Compartir resultados y construir vínculos
La presentación de su póster fue uno de los momentos más enriquecedores de la experiencia. El intercambio con especialistas y colegas le permitió recibir sugerencias sobre el diseño de sus experimentos y considerar nuevas perspectivas para su investigación.
El curso también abrió la posibilidad de mantener el contacto con sus docentes, a quienes prevé consultar para diseñar un estudio de la actividad de los genes en una de las cepas con las que trabaja.
Fuera de las actividades de laboratorio, Carla participó en la grabación de un podcast de divulgación sobre las experiencias de hacer ciencia en distintos lugares del mundo. Las comidas compartidas y los recorridos por los canales y las calles de Suzhou también ayudaron a construir vínculos entre quienes participaron.
Una oportunidad que empezó con una conversación
Carla conoció la beca de IBRO a través de un intercambio informal en una reunión científica. Por eso, alienta a quienes están comenzando sus carreras a conversar con colegas, conocer oportunidades y buscar el acompañamiento de sus directores y colaboradores al preparar una postulación.
También destaca la importancia de explicar con claridad cómo una formación se relaciona con las necesidades del proyecto y con los próximos pasos profesionales.
De cara al futuro, espera continuar investigando enfermedades neurodegenerativas y sus mecanismos metabólicos durante un posdoctorado, ampliar sus colaboraciones y, a largo plazo, dirigir su propio programa de investigación. Ese horizonte está acompañado por su compromiso con la ciencia argentina y con la formación de nuevas generaciones.
Su experiencia muestra cómo una oportunidad de formación internacional puede ampliar las herramientas de una investigación y abrir nuevas conversaciones, proyectos y vínculos para la comunidad del IBR.
Nota elaborada a partir de la entrevista a Carla Delprato publicada por IBRO el 15 de octubre de 2026.





