La distinción de la Sociedad Americana de Microbiología (ASM) destaca el liderazgo en la investigación sobre resistencia a los antibióticos. Un hito que consolida décadas de trabajo en equipo, la formación de nuevos talentos y el valor estratégico de sostener la inversión científica a largo plazo.
La Sociedad Americana de Microbiología (ASM) anunció que el Dr. Alejandro Vila, investigador superior del CONICET, profesor titular de la UNR y director del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR), ha sido galardonado con el prestigioso Premio Moselio Schaechter 2026. Esta distinción internacional reconoce a investigadores de países en vías de desarrollo que han demostrado un compromiso excepcional con el avance de la microbiología global.
La ciencia como construcción colectiva
Años atrás, tras una exitosa etapa en el exterior, el Dr. Vila decidió regresar a la Argentina con un objetivo claro: hacer ciencia de frontera desde Rosario. Hoy, lejos de interpretar este galardón como un mérito estrictamente personal, pone el foco en el valor del trabajo en red que caracteriza al instituto.
“Muchas veces los premios son individuales cuando la ciencia es una construcción colectiva. Esto hubiese sido imposible sin el equipo con el que trabajamos durante treinta años”, destacó el investigador.
Este enfoque humano se refleja en uno de los pilares más importantes de su carrera: su rol como formador de talento. A lo largo de su trayectoria, ha formado a más de 50 jóvenes, abarcando estudiantes, doctorandos, posdoctorandos e investigadores que hoy fortalecen el sistema científico y productivo nacional.





De la estructura molecular a la transferencia tecnológica
El trabajo del grupo de investigación liderado por Vila aborda uno de los desafíos de salud global más urgentes de la actualidad: la resistencia a los antibióticos. Como pionero en la introducción de la Resonancia Magnética Nuclear (RMN) en el país para la biología estructural, su equipo logró desentrañar los mecanismos moleculares de las metalo-β-lactamasas, enzimas responsables de la resistencia bacteriana.
Este trabajo sostenido, respaldado por más de 180 publicaciones científicas en revistas internacionales, genera conocimiento riguroso que se traduce en el desarrollo de patentes y servicios tecnológicos de alto valor. Son estas bases moleculares las que sostienen gran parte de la innovación biotecnológica contemporánea.
El ecosistema científico y la visión a largo plazo
Al reflexionar sobre el camino que llevó a este reconocimiento, el investigador subrayó el rol fundamental de las instituciones públicas (IBR, UNR, CONICET). “Este premio pone en relieve el impacto de las políticas a largo plazo y de quienes toman decisiones en ese sentido”, expresó.
Para que el ecosistema científico retenga a profesionales altamente capacitados y mantenga líneas de investigación capaces de competir a nivel global, el financiamiento estatal robusto y previsible resulta un motor ineludible. Es esta base estructural, sumada al talento humano, la que permite transformar el conocimiento fundamental en soluciones concretas para la sociedad.
Perfil de excelencia
Alejandro Vila es el actual Director del IBR (cargo que también ejerció entre 2011 y 2020), donde además lidera el grupo de Metaloproteínas y es responsable de la Plataforma de Biología Estructural y Metabolómica. Su trayectoria cuenta con distinciones de máxima jerarquía, incluyendo su designación como Scholar del Howard Hughes Medical Institute, la obtención de la Beca Guggenheim, el Premio Konex de Platino (2013-2023) y su incorporación como miembro en cinco prestigiosas Academias Científicas.





